¿Tu pareja pasa muchos días en tu depa? Que sí se vale

Para quien tiene novio o novia, es una cosa bien divertida tenerlo en el depa acompañándote algunas veces; sin embargo, es bien importante tener claras las reglas, límites y acuerdos para que esas horas de convivencia no se vuelvan un problema para ti y termine afectando la relación.

Por eso, aquí tienes una lista de situaciones que debes considerar (y dejar claras) antes de que uno de los dos termine incomodándose o sintiéndose presionado.

Que sí se vale que tu novio haga en tu depa y que no

A ver, sí, compartes tu espacio con él o con ella, pero es necesario saber que no deja de ser TU espacio y, por lo tanto, puedes decidir hasta donde darle acceso o permisos, literal:

* Se vale que tenga un juego de llaves para cuando se necesiten; por ejemplo, si saliste y dejaste las tuyas adentro, necesitas que pase a ver a tu mascota o estás enferma y no puedes pararte de la cama a abrirle cuando llegue a verte.

Lo que no se vale es que llegue sin aviso, entre y salga como si fuera su casa y sienta que tiene el derecho de usarlas como mejor le convenga.

* Claro que puede tomar comida de tu refri, prepararse un cereal con leche o desayunar los dos juntos los días que se quede ahí.

Peeero, si suele quedarse seguido y de plano ha representado un gasto extra en tu ida al super, se vale que le digas que te eche la mano con algo (si quieres y lo necesitas, ya tú sabrás); después de todo, debe entender que vivir sola ya es mucha responsabilidad y un gasto importante.

* Lo mismo aplica con gastos como luz, agua, gas, etc., ya sé que puede sonar una exageración y hasta parecer que eres una coda; pero en muchas ocasiones la diferencia es notoria. Quizá si no quieres pedirle ayuda con el super o algo para la renta, sugerirle absorber uno de esos servicios sería buena opción.

* No sé cuanto tiempo estés dispuesta a que vaya como visita a tu depa: un fin de semana, una semana, ¿un mes? Cualquiera que sea el tiempo, siempre es buen detalle que te lo hagan saber y no que de por hecho que pueden hacerlo sin necesidad de preguntar antes.

* Sí, es una visita en tu casa; sí, debes tener ciertas consideraciones con las visitas. Pero la verdad, es que si en su relación ya existe tanta confianza como para quedarse a dormir varios días, se puede suponer que también existe la confianza para poder pedirle que te ayude a lavar los trastes, barrer el piso, sacudir, ¡yo qué sé! Aunque esto no se debería pedir, siento que debe ser por iniciativa propia y hasta por detalle al dueño de la casa.

* Claro que se vale que deje algunas cosas personales en tu depa, como un cepillo de dientes, toalla o pijama. Pero no que deje su ropa sucia esperando a que le laves…

Y si un día te das cuenta de que ya medio closet está lleno de sus cosas, quizá sea el momento para mejor tocar el tema de vivir juntos, ¿o no? 😛

¿Cómo defino las reglas o límites?

No se trata de parecer envidiosa, sangrona o egoísta, al contrario. En una relación la comunicación y honestidad son bá-si-cas, deberían poder hablar de esto sin que sea un problema o incomode al otro.

Imagina que de pronto te pide la clave de tu mail, Instagram, Facebook etc., no ¿verdad? ¿Entonces por qué pensamos que sí se debe dar acceso a todo el espacio físico, personal y privado?

Siempre es bonito recibir a tu persona favorita en tu depa, es superlindo sentarse y ver películas, dormir juntos, desayunar por la mañana, etc., pero para que eso no se termine y se vuelva un problema que pudo evitarse.

Si necesitas tips para tocar ese tema, aquí hay algunos:

  • Expresa cómo te sientes y cuáles son tus necesidades.
  • Hazle saber que valoras su compañía, pero tu tiempo a solas ter permite atender ciertas tareas necesarias para ti. “Entiendo que a veces puede ser difícil encontrar un equilibrio, pero es importante para mí tener mi propio espacio y tiempo para hacer otras cosas.”
  • Sé clara y específica sobre lo que esperas. “Me gustaría que pudiéramos acordar algunos días de la semana en los que puedas venir a mi casa, y otros en los que podamos hacer planes fuera o cada uno en nuestras propias casas”.
  • Pregúntale su sentir al respecto y si tiene una propuesta para hacer que el plan funcione. Por ejemplo: “¿Qué piensas tú sobre esto?, ¿Crees que sería justo que compartiéramos los gastos cuando estás aquí?”
  • Dile que no quieres que este tema sea una incomodidad, al contrario, quieres hablarlo con franqueza para que no sea un problema para ninguno
  • Cuéntale cómo es tu vida viviendo sola y la organización que necesitas, quizá él no lo sepa del todo y sea una buena manera de que entienda lo que pides

Y recuerda:

Tener pareja no anula tu independencia.
Compartir tu casa no te obliga a ceder todo.
Hablar las cosas no es exagerar.
Y pedir respeto por tu espacio tampoco.

Tu depa es tu lugar. Tu rutina, tu descanso, tu caos bonito.
Y quien entra ahí, entra también a todo eso.
Vale la pena ponerle atención.

Vivir sola tiene sus responsabilidades, gastos y complicaciones; haz lo posible porque la convivencia con tu pareja sea un momento de relajación y diversión y no algo que te genere estrés,

No olvides compartirme tus comentarios, me encantaría leer lo que opinas o cómo es que llevas tu este tipo de dinámicas en tu depa.

Foto de Luke Miller en Unsplash

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