Cómo la educación feminista/machista se ve reflejada en nuestra vida independiente
Haz memoria, trata de recordar los primeros comentarios que te hicieron cuando diste la noticia (a quien sea) de que te ibas a vivir sola… Chance y fueron algo así:
– «Te vas a morir de hambre, no sabes ni cocinar»
– «¡Qué peligroso qué vivas sola!»
– «Recuerda, ropa blanca y de color no se mezclan»
Y demás comentarios sin sentido…
El punto de todo esto es, cuando por fin vives sola y te tienes qué hacer cargo de un depa por tu propia cuenta; todos comienzan a visualizarte cocinando, lavando tu ropa, planchando y demás, pero ¿quién nos pregunta si sabemos usar el taladro, si entendemos un poco de plomería o sobre el funcionamiento del boiler? La neta es que nadie y no creo que lo hagan en mala onda, simplemente no es algo con lo que crecemos la mayoría.
Ya saben, nosotras podemos salir de casa de nuestros papás sabiendo cocinar y los hombres sabiendo arreglar la conexión eléctrica.
Y entonces, te encuentras sola, con un fusible fundido y sin tener pinche idea de qué hacer… porque nunca pensaron que para una mujer saber eso sería útil. Porque nunca pensaron que una mujer podría vivir sola y decidir ahorrarse el pago de un electricista y hacerlo sola.
[Tweet «Porque nunca siquiera pensaron que el día que te fueras de casa sería sola y no casada.»]
No culpo a mi mamá, no culpo a mi papá. No culpó a nadie que ha educado a sus hijos, todo esto es el resultado de una sociedad que funciona de esa manera, porque de esa forma los educaron a ellos, quizá también sean víctimas.
Afortunadamente, poco a poco nos vamos sumando las mujeres totalmente independientes. Que sí, posiblemente en muchas ocasiones prefieras pagarle al plomero que hacerlo tú, pero no precisamente porque no sepas o no puedas entrar a Youtube a ver un tutorial; sino, porque tenemos el dinero para costearlo y, además, llegar a las 8 de la noche después de un día de trabajo pesado y tener que ponerte a reparar las cosas en el depa no suena nada atractivo.
Me gusta ser parte de ese grupo de mujeres que decidió ponerse los pantalones, (porque sí, las mujeres también usamos pantalones) y salió a romper estereotipos; yo quise trabajar, yo quise aprender a armar muebles, cambiar una llanta y perforar la pared para poner mis repisas. Yo lo elegí y me gusta.
Esta entrada no es para ponerme a atacar, jamás, simplemente me llegó un momento de reflexión, en el qué me pregunté porque no nos educan de manera diferente; pensando que (aunque vivas en pareja) debes saber todo tipo de cosas, que no necesitas tener «al hombre de la casa», que puedes valerte 100% sola. Que no hay roles, hay responsabilidades y son las mismas para ambos sexos.
Pasemos la voz, enseñemos a otras, compartamos las lecciones que la vida independiente nos ha dado…
