Vivir sola después de haber vivido en pareja…

No, esta no es mi historia… pero me acerqué con una amiga para que me contara su experiencia y yo, a su vez, compartirla con ustedes. Lo hago porque siempre hablamos de ser independiente y dejar la casa de tus papás, pero, ¿qué pasa cuando vives con tu pareja y terminan?, ¿cómo es la independencia después de eso?

 

Supongo que los procesos son otros, finalmente ya habías empezado a formar algo cuando de pronto deja de existir… Aquí el testimonio:

«Un buen día, después de siete años de novios decidimos vivir juntos para dar el siguiente paso a la relación; yo tenía 22 años y tenía un año de haber salido de casa de mis papás. Ya había aprendido un par de cosas, desde como administrarme, hasta perder el gusto por hacer fiestas cada fin de semana, para él la experiencia era totalmente nueva; no tenía referencia de lo que era vivir solo y mucho menos en pareja.

 

Poco a poco empezamos a comprar cosas para darle forma a nuestro hogar, pero con el tiempo lo divertido se convirtió en monotonía. Entre semana era cumplir nuestra rutina y nuestros días libres dejaron de ser para nosotros y los dedicábamos a visitar a la familia en turno; nuestras mamás son muy demandantes e intervenían en cada una de nuestras decisiones, éramos inmaduros y nadie nos explicó que esta experiencia era sólo nuestra y nadie debía meterse. 

 

Iniciaban los desacuerdos… salir con los amigos o no, las labores de la casa, la mala administración en los gastos; el último año fue una pesadilla, era terrible llegar del trabajo cansados, pelear y tener que ir a la misma cama, sin hablarlos, evitando cualquier contacto.
La familia empezó a notar las cosas, todos daban su opinión, el otro siempre era el culpable y cada uno cumplía con darle gusto a su familia. Nos amábamos mucho, de eso no tengo duda, pero esto no era lo que yo quería, no quería odiarlo ni que me odiara, así que después de vivir dos años juntos decidí tomar mis cosas y terminar con una relación de nueve años.

Así que me encontraba sola, sin novio, sin casa, sin trabajo, enojada con mi familia y con el mundo. Me aparté de todo, de los supuestos amigos, de mis papás y comencé de nuevo.

 

No tenía dinero, así que le pedí a mi tía que me dejara vivir con ella por una módica cantidad. No tenía cuarto, vivía en la sala y mi cama era una colchoneta, tenía sólo lo indispensable; estaba muy deprimida, todas las noches me ponía a llorar y pensaba que lo que había hecho era una tontería, que tenía que regresar y pedirle perdón a todos, pero no lo hice, en parte por orgullo y porque algo me decía que ya no tenía a que volver, había hecho lo correcto.

Fueron los peores meses de mi vida.

 
Poco a poco todo se fue acomodando, encontré trabajo, me pagaban poco, pero mi cuenta estaba casi en ceros, no tenía opción. Ahí conocí gente increíble, hice nuevas amigas, conocí a un chico y nos hicimos novios; al año me ascendieron y por fin ganaba lo suficiente para salir de la sala de mi tía, fue un año de sanar muchas cosas, aprender y perdonar, perdonarme por algo que tenía que pasar.

 
Después de lo aprendido, decidí que aunque tuviera novio tenía que darme la oportunidad de vivir sola, tener mi espacio y empezar a conocerme, tenía que aprender a disfrutar de mí; me di cuenta de lo fuerte que era y que era capaz de lograr muchas cosas; cada día es diferente y nunca dejo de aprender algo, nunca dejas de descubrir algo nuevo en ti.

 
Nadie te enseña como hacer las cosas y francamente no creo que exista un manual a seguir. Cada uno es diferente, por lo tanto, su vida y sus procesos de aprendizaje serán diferentes.

 

Pero vivir solo debería ser casi un requisito, porque es la mejor forma para saber quién eres, qué te gusta, qué no y sobre todo, qué es lo que quieres para ti, teniendo esto descubres el camino a tomar y cómo lidiar con las dificultades de vivir solo o en pareja. Nada es fácil, pero tienes que confiar en que haces lo mejor para ti. Si lo haces de corazón, siempre tendrás fuerza para seguir.

Ya tengo dos años viviendo sola y ha sido y será la mejor decisión de mi vida.»

 

**Muchas gracias, amiga, por compartir tu historia conmigo y todas las que leen Depa de Soltera, te admiro siempre.**

 

Foto de Kelly Sikkema en Unsplash

 

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