Lo que he aprendido en mi independencia (Parte 1)
Cuando me mudé sola pensé que lo difícil sería decorar bonito, cocinar algo decente y pagar a tiempo. Pero la verdad es que la independencia está llena de pequeños descubrimientos que nadie te advierte. Cosas que parecen obvias… hasta que te pasa. Aquí van 25 lecciones que me ha dejado vivir sola (spoiler: unas se aprenden con risas y otras con lágrimas 🤭).
1. Si quieres lograr algo, trabaja por él. Muy obvio, ¿no? Pero es que luego nos dejamos llevar por el verbo manifestar y se nos olvida lo principal.
2. Ahorrar nunca fue tan importante, vital, necesario, un must, obligación y hábito como hasta ahora.
3. Vivir sola es resolver tu vida sola… bueno, al menos en el primer intento. Porque saber cuándo pedir ayuda también ha sido parte del aprendizaje.
4. La buscapina me quita el dolor de estómago. Si, ¿o no?
5. Necesitas sacar al menos dos juegos de llaves si no quieres quedarte afuera de tu casa y pagar cerrajero una y otra vez.
6. Y tu mamá debe tener uno de esos juegos. Aunque lo mejor es tener cerraduras inteligentes que funcionen con código. (Aunque si se les termina la pila, pues sale igual, jaja!)
7. Ya hay aplicación para pagar todos los servicios existentes, puedes domiciliar el cobro y olvidarte de que te corten el gas.
8. Debes aprender a cocinar con lo que hay en el refri si no quieres desperdiciar comida porque se te echa a perder.
9. Que no tiene sentido tener tantas aplicaciones para ver series o películas… claro, esto lo aprendes después de ver cuánto gastas al mes en todas.
10. Mis papás tenían razón al decir «cuando tengas tu casa pones tus reglas». La mía es ahora No usar zapatos dentro de ella.
11. Si no usas zapatos hay menos polvo. Pero con el polvo aprendí que la aspiradora Dyson es buenísima.
12. Aunque para los muebles un calcetín es el mejor atrapa polvo que hay.
13. Usar el taladro no es tan complicado… lo complicado es entender en qué partes del depa no debes perforar si no quieres causar un corto circuito o crear una fuga de agua o gas.
14. Armar muebles de IKEA es mi superpoder.
15. Los trastes no se lavan solos y por eso usar un solo vaso es lo mejor, jejeje…
16. El sol ayuda a quitar manchas de la ropa… pero decolora la de color 🙁
17. Saber comprar focos es necesario para evitar gastar de más en el recibo de luz. Y si son inteligentes, mejor. Pues puedes modificar su intensidad bien sencillo. Ahora sí qué modo romántico activado.
18. Tener alguien que limpie tu casa es un lujo. Mantenerla limpia, es tu obligación.
19. La app de recordatorios en el cel, la lista del super, alarmas para apagar el horno son demasiado útiles. Nunca lo usé tanto hasta que viví sola.
20. Si mantienes orden durante la semana, no tienes que pasar el domingo encerrada como Cenicienta.
21. Estar sola por días enteros y no sentirte sola es un logro enorme. Punto extra si además lo disfrutas.
22. Valorar cada cosa que compras. Nadie se sienta en mi sillón con cerveza en mano, gracias.
23. El dinero sí alcanza si sabes cómo, cuándo y para qué usarlo.
24. Hacer platillos creativos con las tres cosas que haya en el refri es posible y sabe bien. El secreto está en los condimentos.
25. Un depa también es hogar, aunque lo habites sola. Y eso se siente brutalmente bien.
Y si quieres leer la parte 2: entra aquí.
Foto de Frankie Cordoba en Unsplash
