Primer año…
Ayer cumplí un año viviendo sola, el tiempo pasó rapidísimo, supongo que eso es el reflejo de lo bien que la he pasado estos meses. Es por esto, que quise hacer un pequeño recuento de lo que ha sido mi vida como toda una mujer independiente.
1. Definitivamente le agarré cariño al atún, aprendí a prepararlo de más de una manera. También aprendí a cocinar otras cosas, el arroz por fin me quedó.
2. Todos los días extraño la casa de mis papás. ya saben, llegar y sentir ese calorcito de hogar. Claro, en mi depa también lo siento y eso gracias a lo mucho que disfruto estar a ahí y el empeño que puse para que quedara bien bonito.
3. Inicié un blog, sí, este. Aunque al principio mi idea era poder darles consejos a ustedes, me di cuenta que quienes me siguen son también mis ejemplos, me han enseñado muchas cosas. Claro, me inspiran día a día.
4. Adopté dos perritas, Rita y Chelsea. Así es como mi felicidad aumento de un día para otro…
5. Ya tuve que llamar a un plomero, no fue tan malo, pero por muy raro que parezca, odie no poder lavar trastes por varios días.
6. Varias veces le pagué a una señora para que me ayudará con la limpieza, pero me di cuenta que mi Monica Geller interior no pudo con eso y terminé resignándome a hacerlo sola. Me queda mejor, honestamente y ahorro obviamente.
7. Inicié una nueva etapa como Editora en la Revista 15 a 20, ¡felicidad total!
8. Pude conocer a varias de ustedes por medio de las dinámicas, tengan por seguro que no faltarán los regalos en este blog.
9. Me di el gusto de decir «este fin me quedo en mi casa a hacer nada» y lo disfruté cañón.
10. Con todo y mi preocupación porque ensuciaran mi sillón, el piso o rompieran algo, invité a mis amigos y familia a mi depa, se siente padre.
No voy a mentir, vivir sola no es tan sencillo, muchas veces no puedes darte el gusto de hacer todo lo que quieres en un fin de semana (o simplemente descansar) porque recuerdas que hay ropa sucia, no has ido a comprar fruta, el refri está vacío o tus cobijas llevan dos semanas en la tintorería, pero nunca pondré en duda si ha valido la pena, porque no hay día en que no me sienta orgullosa de mí, de darme cuenta que esta meta que veía lejisisímos ya lleva un año recorrida. Ser independiente no sólo me hizo más feliz, me enseñó que ser adulto tiene su parte divertida.
¡Gracias a todas por ser parte de esto! <3
